LA MOMIA DE NASCA Y LAS PREGUNTAS PELIGROSAS QUE NADIE HA RESPONDIDO



La noticia ya ha dado la vuelta al mundo. Nasca, lugar de las míticas y gigantescas líneas zoomorfas en pleno desierto, que aún nadie ha sabido explicar el cómo ni el por qué se hicieron, sería a la vez, la fuente que podría resolver la pregunta que cambiaría para siempre la historia de la humanidad, la pregunta del “si estamos solos”.

Un grupo de investigadores, científicos y comunicadores de países como México, Estados Unidos, Rusia y por supuesto, el Perú, ha adelantado los resultados de sus investigaciones sobre una de las momias halladas en este parte de nuestro país: la momia de 1.68 centímetros de altura, de cabeza deformada, ojos grandes, brazos largos y manos y pies con tres dedos, sería para ellos, un ser “no humano”.


La noticia, como es comprensible, ha provocado un gran impacto en el mundo ufológico pero también, en los medios de comunicación tradicionales. Si este ser, como indican estos investigadores resulta ser real, cambiaría todo lo que conocemos sobre nuestra historia y sobre nosotros mismos. Esto quiere decir que todo lo que sabemos, todo lo que conocemos, todo lo que creemos saber, estaría, equivocado. Debemos comenzar de cero.

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Es quizá por ello que muchos nos encontramos aún reacios a afirmar y sumarnos al contento mayoritario de que esto sea real porque mientras más grande sea la noticia, igual de potentes deben ser las pruebas que la acreditan, así que muchos esperamos con ansias que llegue el día martes 11 de julio en que los investigadores, liderados por el ufólogo mexicano, Jaime Maussan, darán a conocer de manera pública, en una conferencia de prensa a realizarse en Lima, los detalles y resultados de sus investigaciones que dan fe del origen “no humano” de este ser.

En esta conferencia tendrán que anunciarse los resultados de las pruebas de Carbono 14 (aunque se ha adelantado ya que los restos tendrían entre unos 1,200 y 1,400 años de antigüedad), de tejidos, análisis biológicos, óseos, y sobre todo, el análisis de ADN, un análisis fundamental que podría descartar o confirmar el origen humano de aquellos restos, pues según se ha deslizado en distintas entrevistas dadas por algunos investigadores, testigos y partícipes de este proyecto, los restos no tendrían un vínculo directo con los seres humanos sino con otro tipo de especies, como los reptiles. Tal afirmación, será fácil corroborarlas con las pruebas de ADN.

Sin embargo, hay preguntas que estos investigadores y otros más que se han dedicado al tema, han dejado flotando en el aire y que a mí particularmente me parecen importantes que se aclaren pues podrían ser un punto flaco dentro de la investigación de este tema. Preguntas básicas del periodismo de investigación (ya que muchos de estos investigadores ufológicos se irrogan este título) que son la base, justamente, de toda investigación y que garantizan la confiabilidad de la misma. Estas preguntas, repito, básicas cualquier investigación, son las siguientes:

1)      ¿Quién descubrió estas momias?

Hasta la fecha sabemos que fueron un par de “huaqueros” (es decir, saqueadores de tumbas) los que descubrieron las tumbas de estas momias, sin embargo, hasta la fecha, no sabemos sus nombres, y al no saber sus nombres, evidentemente, no podemos saber ni conocer sus intenciones, su reputación, etcétera.

2)      ¿Dónde están las tumbas?

Hasta dónde se sabe, ningún investigador sabe en donde se encuentran las tumbas de donde han sido extraídas las momias, por lo menos, eso es lo que han dicho públicamente. Si uno no sabe de dónde han sido extraídas no puede conocer el contexto histórico de las mismas (por ejemplo, saber de qué cultura se trata y si fue enterrado como cualquier poblador o con honores de sacerdote o líder), al no revisar la tumba tampoco se puede certificar de manera seria y científica, la autenticidad de los restos. La pregunta es simple: si no sabemos ni conocemos la tumba ¿por qué debemos creer que se encuentra en Nasca? La tumba simplemente, puede estar en cualquier lugar, incluso pueden ser fabricadas en un taller.

El investigador ovni Paul Ronceros (llamado Krawix999), quien dio a conocer este descubrimiento de manera pública, ha publicado en su página web las descripciones de la tumba (descrita como una gran galería de varios pisos y con paredes que se parecen a las hechas por los incas en Sacsayhuamán), también ha presentado fotografías del interior de la tumba. Ahora bien, tanto la descripción como las fotografías han sido dados por los huaqueros, es decir, Ronceros no  ha sido testigo de nada de esto. Es decir, Ronceros señala que él tampoco conoce o ha visto la tumba. Esto hace que solo confiemos en las descripciones y pruebas dadas por unas personas a las que no conocemos. ¿No es muy arriesgado tomar un caso así?

3)      ¿Cómo fueron encontradas y extraídas las momias?

Al no saber ni conocer dónde ni cómo es la tumba, tampoco podemos saber a ciencia cierta, cómo fueron encontradas y cómo fueron extraídas. En este momento debemos decir que mucha de la información que se ha revelado por los investigadores de este tema provienen de una fuente común: unos huaqueros hasta el momento no identificados. De los que nadie puede dar fe ni siquiera, que realmente sean huaqueros y no simples falsificadores de los que estamos hablando. Esto no lo sabremos hasta que se revelen sus nombres. A decir verdad, todo pareciera ser una leyenda urbana. Desde la historia de los huaqueros, la descripción de la tumba, la cantidad de restos hallados allí (más de doscientos restos) y por supuesto, el hallazgo en sí, de seres extraterrestres, todo, parece ser en el fondo, una construcción o el inicio de una historia increíble tipo Indiana Jones.

4)      ¿Por qué y para qué?

Por último nos queda la pregunta el “¿para qué?”. Uno de los principales puntos para conocer la identidad de los huaqueros (verdaderos protagonistas para mí de esta noticia) es que si no conocemos quiénes son, no podemos saber ni investigar a ciencia cierta, a qué se dedican (pueden ser huaqueros como cualquier otra cosa, todo está en el mundo de las posibilidades, porque alguien te diga que es astronauta, no vas a creerle tan fácil), y por ende, no podemos saber ni conocer sus intenciones. ¿Por qué estas personas decidieron entregar estos “restos” a unos investigadores ufólogos conocidos por hacer públicos los temas vinculados a estos asuntos? ¿Fue solo interés económico o hubo algo más detrás? ¿Por qué lo hicieron? ¿Para qué lo hicieron?

Repito, estas son preguntas básicas que cualquier periodista o investigador serio se haría para darle peso a un hallazgo de esta magnitud y que lamentablemente, creo, se han pasado por alto. Hasta el momento tenemos en claro esto: El “quién” puede ser cualquier; el “dónde” puede estar en cualquier lugar (en Nasca o en el patio de una casa); el “cómo” solo podemos basarnos en el testimonio de personas no identificadas; y por último el “para qué”, ¿cuáles fueron las intenciones de estas personas en entregar estos restos? Es decir, hasta el momento, no sabemos nada y como he dicho al principio de este texto, si uno no responde claramente, estas preguntas básicas, cualquiera, cualquier persona puede tumbarse de manera sencilla esta investigación. Es como construir un gran edificio con una base endeble y con cimientos vacíos llenados con aire. Basta que corra un viento para que ese gran edificio se caiga.

No sé cuáles serán los resultados de esos análisis pero si algo sé es que si resulta ser cierta, tiene muchos flancos débiles por los que puede ser atacada por parte de los “debunkers” o desacreditadores. Solo imagínense esta escena: Se hace la conferencia y se presentan todas las pruebas y sí, es un ser extraterrestre. Al día siguiente aparecerá uno de los huaqueros, es más, no necesita ser EL huaquero, puede ser cualquier persona porque nadie conoce sus nombres, y dice primero, que no es huaquero, y segundo, que él hizo esas piezas y tercero, que toda la historia de las tumbas, las momias y demás, es falso. ¿Cómo podemos contradecir esas palabras? No podremos hacerlo porque no tenemos pruebas de si él en verdad fue el huaquero, en dónde está la tumba y etcétera. Repito, las respuestas de las preguntas básicas. Si usted cree que esto no es posible, solo revise la historia de la ufología (a decir verdad, la historia de la política) y verá que esto es sumamente posible.

Ahora bien, más allá de estos posibles ataques, si la historia resulta que no es cierta y que la momia son falsas, no hechas ni siquiera en tiempo antiguo, sino en nuestro tiempo, pues será un duro golpe para la investigación ovni en general, para el tema del misterio en el Perú (lo que me apena muchísimo) y un gran desprestigio (uno más y quizá el último) de muchos investigadores ovni que bajo la excusa de “amar” el tema ufológico terminan por hacerle muchísimo daño lanzando noticias apresuradas y “primicias” falsas y fácilmente destruibles que no hacen más que desprestigiar el fenómeno, son como esos que dicen amar a su pareja y no hacen más que golpearla y maltratarla todos los días. Ese tipo de “amores”, son los que debemos rechazar en el mundo del misterio.